sábado, 25 de octubre de 2014

Sobrevivir a la subida del dólar

No es un misterio: últimamente muchas chilenas hemos estado comprando casi todo por internet. En mi caso esto ha ido de la mano con que no iba a un mall a comprarme tonteras hace como dos meses (y si iba, era directo al cine, o vitrineaba un poco sin ganas de comprar) mientras que a mi depto llegaban paquetes de USA o China cada dos semanas. Desde que me aventuré en el mundo de las compras online han llegado a mis manos accesorios para el celular, esmaltes, libros, ropa, accesorios, maquillaje... todo lo que solía ir a cachurear ahora podía hacerlo desde mi PC, tres o cuatro click y a las tres semanas aparecían en una cajita café o sobre naranjo. Y díganme que no es emocionante abrir una caja o sobre sin saber su contenido, sino preguntémosle al 25 de Diciembre.





Pero de pronto llegaron a mis oídos las palabras "frenazo económico" y "dólar en $600" casi de la mano, como dos visitas que no quería recibir en mi billetera y en mi vida. Yo que me declaro consumista sin culpas, que compro lo que me gusta porque "me lo merezco y me madrugo todo los días para ganármelo" y que con todo soy lo bastante moderada como para llegar siempre con sueldo a fin de mes, me dolió. Me dolió tener que calcular el dolar a 50 pesos más de lo que acostumbraba y darme cuenta como subían de precio mis wishlist de ebay o aliexpress sin que yo lo haya causado. Eso sumado a que en el supermercado todo está un poquito más caro, que en los retail las cositas con precio fijo (ejem... maquillaje) suben entre 200 y 500 y mil y 5 mil pesos así como si nada. Lata. Pena. Desolación. (jajaja ya, broma) ¿y qué puede hacer una que desde su trinchera debe seguir pagando las mismas cuentas y recibiendo el mismo sueldo? Arreglárselas.

Es por ello que he tomado algunas medidas en mi vida que me permiten sacarle el jugo al mercado y consumir sin gastar tanto. ¿Qué hice? Les cuento.

- No comprar más libros e inscribirme en la Biblioteca de Santiago. Me di cuenta que tenía muchos libros sin leer que había comprado compulsivamente el último tiempo tanto en The Book Depository como en mi último viaje a Argentina, que estaban ahí juntando polvo porque gracias al atontante smartphone había dejado de leer como lo hacía hace 8 años. Así que me obligué a meterme uno en la mochila del trabajo y leer en esos eternos viajes en micro. Además, mi hermana hace poco se anotó en la Biblioteca de Santiago y empezó a sacar best sellers a los que también les tenía muchas ganas y para no tener que esperar que los terminara o que los tuviera que devolver, me quise unir también. Lo que más me gusta es que para renovar una fecha de devolución se puede hacer por teléfono y por internet pero no funciona.



- Usar spotify. Hasta hace un año aún me compraba CD's, sólo para darme el alcachofazo de que no tengo equipo de música ni donde escucharlos fuera de la casa de mis papás. También descargaba mucha música ilegal pero terminaba saltándome a las canciones que escuchaba siempre todo el tiempo y no conocía nada nuevo. Ahora que tengo un parlante bluetooth gracias al pololo y existe esa maravilla llamada spotify escucho la música que me gusta y la que me podría gustar todo el día y gratis. No tengo intensión de pagar por el servicio en el mediano plazo jajaja.



- Unirme a la iniciativa #jamásusado y #esmaltoadictaenrehab con las amigas Esmaltoadictas para usar esos esmaltes que tenemos y que aún no hemos estrenado. Si hay una compra compulsiva de la que jamás me arrepiento es la de esmaltes pero eso ha tenido que frenar, porque están subiendo de precio por el cambio y porque me estoy quedando sin espacio. Triste realidad. Ustedes dirán "pero si es algo tan chico", bueno mi departamento también lo es. Y no tengo 20 o 30, tengo de 200 a 300 (ups) así que tenía que hacer algo y esta iniciativa está genial.

- Visitar las ferias libres y los outlet. Grande Persa Bio-bío, te amo.

- Obligarme a usar todo el maquillaje que tengo y que no uso. Por ejemplo, labiales y delineadores. Aunque no sé qué hacer con tanta sombra, porque me dan mucha alergia :( hace ene que no compro por eso mismo pero ahí están porque además me regalan siempre. ¿Alguna idea?


- Vender. Siempre hay alguien que quiere algo que tú ya no quieres y no hablo de ex pololos, pero sí de ropa, de tonterillas para el celular, de zapatos, de esmaltes... uso mucho Yapo y Mercadolibre, nunca están demás esas luquitas extra y la satisfacción de que hiciste espacio en tu closet de algo que ya no ocupabas.

- Cotizar. Y ahora hay sitios que lo hacen por ti. Buscapé y Jaumach para casi todo lo que se pueda comprar en el retail y Tu Carrito para comparar precios de supermercados.

- Comprar lo que me gusta sólo en oferta. Si no tiene descuento de algún tipo, no se compra y punto.

¿Qué medidas han tomado ustedes para mitigar los gastos consumistas?

¡No olviden seguirnos!



2 comentarios:

  1. jajaja pucha que me va costar ahorrar porque soy compradora compulsiva pero nada que hacer, creo que me comprare un chanchito como el de la foto XD y así rosado jajaja. tienes nueva seguidora!
    Saludos ;)

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    Respuestas
    1. Jajajaja yo tengo un tarrito con ahorros pero se me olvida que existe y hace ene que anda por ahi botado jajaja. Gracias por seguirnos ;D

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